Rebrote de coronavirus en Lugo

Un rebrote de Coronavirus en Lugo lo fija en el punto de mira de la administración, decidiendo cuál será el futuro de esta ciudad.

Burela, un municipio de 9.500 habitantes ubicado en el área central de la costa de Lugo, vive estos días momentos difíciles tras convertirse en el epicentro de un rebrote de coronavirus, pues acumula el 60% de los casos detectados en la comarca de A Mariña, donde el balance oficial a fecha de este miércoles, día 8 de julio, es de 144 casos activos.

Los bureleses viven la situación con resignación. «Que le vamos a hacer», dicen en los corrillos de los bares y restaurantes. Eso sí, reconocen que se nota el temor al contagio. «Desde que empezó el rebrote la gente tiene más cuidado y se usa la mascarilla. Hay que aprender a vivir con el bicho», señalan.

En las terrazas antes llenas, ahora los clientes se cuentan con los dedos de una mano. Lo mismo ocurre en las playas, en las que se ha decretado un máximo de dos horas de permanencia. Con todo, según apuntan los socorristas, la ausencia de bañistas hace innecesaria la norma.

Por la calle pocos son los transeúntes, la actividad se concentra en la zona del centro en unas jornadas en las que los vecinos viven en una mezcla de sentimientos entre el temor al contagio y la incertidumbre acerca de cómo evolucionará la situación y las dudas sobre si el municipio va a estar cerrado más de los cinco días anunciados.

HOSTELERÍA
En la hostelería lamentan el bajón de clientela. Alejandra, del céntrico bar Contrates, explica que la situación ha motivado que volviesen al ERTE cuatro personas del local en el que trabaja «por el bajón» de actividad.

Conforme ha señalado, por un lado influye que «hay mucha gente confinada de forma preventiva por contacto con contagiados», hecho al que se suma que otros bureleses hayan dejado de salir, «especialmente la gente más mayor por miedo».

Por su parte, el dueño de la cafetería Atrezzo considera que también vecinos de otros ayuntamientos cercanos han dejado de visitar Burela por temor a los contagios.

Estar en el epicentro del rebrote también hace mella en el sector hotelero. Así, ya son varios establecimientos los que han cerrado sus puertas toda vez que, según resaltan fuentes del sector, «los turistas empezaron a irse con los contagios». Además, lamentan que, con el cierre de la zona, las reservas están siendo canceladas.

PUERTO Y LONJA
La actividad también se ha resentido en el puerto y la lonja, donde empresas que llegan de otros lugares han dejado de prestar el servicio temporalmente y, según algunos hosteleros, esto se traduce en menos servicios de comedor. Sin embargo, sigue habiendo descargas de bonito y el resto de la flota trabaja con normalidad, tal y como ha indicado el alcalde de Burela, Alfredo Llano.

Mientras tanto, el goteo de coches en la zona habilitada para hacer PCR’s en el Hospital Publico de A Mariña, ubicado precisamente en Burela, es constante. Hay colas continuas desde hace días, el martes, según el SERGAS, se hicieron 283 pruebas para detectar la COVID-19.

LOS PRIMEROS CONFINADOS EMPIEZAN A SALIR
Con todo, el alcalde de Burela espera que poco a poco la localidad pueda ir retomando el pulso aunque reconoce que la situación «afecta negativamente al tejido socio-económico, que se ve muy perjudicado». En este sentido, aunque apunta que aún «hay cerca de un centenar de casos activos», ha destacado que «precisamente este miércoles se cumple el plazo de las primeras cuarentenas decretadas, que ya podrán salir a la calle si todo es correcto».

El regidor confía en que «en cuanto este capítulo se cierre la zona vuelva a recobrar la confianza del turista y los visitantes, porque tienen muchos valores y es un lugar para venir con confianza».

Llano ha subrayado el «gran esfuerzo que se está haciendo para controlar la situación sanitaria y el ingente trabajo realizado para localizar a los contactos de los primeros contagiados y cercar al virus».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *